En esta sección reunimos 4 productos de articulaciones y movilidad. En cada página explicamos qué dice el empaque, cómo se usa y quién debe consultar antes a su médico: son suplementos y cosméticos, no medicamentos.
Flexosamine — Flexosamine se suma a sus caminatas en plano y a sus ejercicios de muslo: una fórmula articular 100 % natural, en cápsulas que van con el almuerzo. Constancia de varias semanas y movimiento suave hacen el resto. La caja trae 20. Se paga al recibir.
Fastoren — Fastoren afloja espalda, hombros y piernas con calor profundo: una crema de aceites esenciales y extractos de plantas que se frota en círculos hasta sentir la tibieza. Basta una porción del tamaño de una moneda. Tubo de 50 ml. Se paga al recibir.
Solmary — Solmary cubre lo esencial en una cápsula: vitamina D, que mantiene huesos y músculos normales, B12 y ácido fólico, que restan cansancio, vitaminas A, C y E y zinc para las defensas. Una cápsula con el desayuno. Frasco de 30 para un mes. Se paga al recibir.
Congelum — Congelum Ártico enfría al instante la zona cansada: alcanfor y aceite de eucalipto dan el efecto hielo, romero y canela cassia aportan su aroma, y la urea con vitamina E dejan la piel suave. Porción pequeña y masaje suave, hasta dos veces al día. Se paga al recibir.